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¿Sabías que?

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Roble
Roble

¿Sabías que existe un árbol que es dueño de sí mismo? En Atenas, Georgia, existe un gigantesco roble blanco (Quercus alba) que tiene el título legal sobre su propiedad y la circundante a dos metros y medio de su base. En 1830 el majestuoso árbol se encontraba en la propiedad de William Henry Jackson, un profesor de la universidad de Georgia. La

sombra del roble fue testigo de las historias de infancia de William quién para preservar su memoria y, aprovechando un vacío legal, decidió traspasar legalmente su propiedad al árbol. El título (y una placa en su base) dicen: “Yo, W.H. Jackson, del condado de Clarke, por una parte, y el roble [sic] del condado de Clarke, por otra parte […] Se hace constar que: W. H. Jackson, teniendo en cuenta el gran afecto que tiene por dicho árbol y en defensa de su amparo y garantía de conservación para siempre; decide en representación de ambas partes, transmitir hasta el roble toda posesión de sí mismo y de todas las tierras adyacentes hasta ocho pies de su base…” En 1942 una gran tormenta derribó el gran roble. Se recuperaron varias bellotas para asegurar su descendencia y actualmente se yergue “El hijo del árbol que es dueño de sí mismo”

libro
libro

¿Sabías que existe un libro que no tiene en su interior ninguna letra ‘E’? Ernest Vincent Wright, un catedrático del Massachussetts Institute of Technology escribió una novela de 50.110 palabras, titulada Gadsby (50.000 word novel without the letter E) (Wetzel. Los Ángeles, 1939) y ninguno de los vocablos que utilizó para escribir su obra contiene la E.

Ueli Steck
Ueli Steck

¿Sabías que Ueli Steck es un famoso alpinista que sorprende por sus proezas increíbles? Ueli Steck es un famoso alpinista suizo cuyas proezas sorprenden incluso a los que no prestan atención al mundo de la escalada profesional. Steck es un especialista de la categoría más difícil y arriesgada del alpinismo, el solitario, pero por si eso no fuera suficiente, Steck se ha convertido en un maestro de la escalada de velocidad. Sí, existe y además es posible.  Como muestra de su capacidad, escaló el Shishpangma tibetano en 10 horas y media. Tratándose de una cumbre de 8,013 metros de altura (la 14 más alta del mundo) hasta los más profanos entenderán la dimensión de su proeza.  La escalada del Eiger fue en menos de dos horas, exactamente 1 hora y 48 minutos.

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