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Sacando fuerzas de flaqueza…

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Tab Machado
Tab Machado

La gente por lo general ambiciona tenerlo todo en la vida: dinero, poder, una familia feliz, amigos y, por sobre todo, nada de qué preocuparse, ninguna piedra que estorbe en el camino… Sin embargo los grandes cambios de la sociedad en general y del ser humano en particular, suceden cuando se enfrentan a duras derrotas, a fracasos estrepitosos,  a necesidades urgentes, porque cada uno de estos factores actúan como profundos motivadores del espíritu, insuflando rebeldía y, sobre todo, fortaleza mental y espiritual…

Es lo que en psicología se conoce con el término de “resilencia” o “la escuela de la adversidad” ya que solo aquellos que enfrentan sus propios miedos y aceptan renacer desde las cenizas de sus propios fracasos, son los que logran hacer una diferencia en la vida. En cambio aquellos que no sufren, aquellos que no pasan necesidades, aquellos que no conocen el reverso de la moneda de la fortuna, son como arboles con poca raíz, que cuando llega un temporal los derriba con gran facilidad y los deja sumidos en la desesperación, sin tener armas para defenderse ante el primer infortunio.

Cuenta una historia real que Paganini era un músico excepcional, algunos decían que era un genio, otros, que era sobrenatural.  La realidad es que las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo. Una noche, el mismísimo Madison Square Garden de Nueva York estaba repleto de admiradores, preparados para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida. El director fue ovacionado. Pero cuando la figura de Paganini surgió triunfante, el público deliró. Paganini colocó su violín en el hombro y lo que sucedió a continuación fue indescriptible. Los acordes musicales parecían tener alas y volar con el toque de aquellos dedos maravillosos… de repente, un sonido extraño interrumpió el ensueño del público asistente, una de las cuerdas del violín de Paganini se había roto.

El director paró, la orquesta se detuvo, el público quedó en silencio pero Paganini continuó tocando, mirando su partitura como si nada hubiera ocurrido, él continuó extrayendo sonidos deliciosos de un violín con problemas. El director y la orquesta, admirados, volvieron a tocar y el público se tranquilizó.

De repente, otro sonido perturbador atrajo la atención de los asistentes, otra cuerda del violín de Paganini se acababa de romper… el director paró de nuevo y la orquesta se detuvo otra vez, pero Paganini siguió con el concierto como si nada hubiera ocurrido, se olvidó de las dificultades y continuó arrancando sonidos imposibles de su violín de dos cuerdas.

El director y la orquesta, impresionados, volvieron a tocar, pero el público no podía imaginar lo que iba a ocurrir a continuación. Todas las personas, asombradas, gritaron cuando la tercera cuerda del violín de Paganini se rompió. El estupor fue total, el director y la orquesta se detuvieron una vez más, como la respiración del público, que pensó que el concierto había llegado a su final… pero Paganini siguió…

Como si fuera un contorsionista musical, arrancó todos los sonidos posibles de la única cuerda que quedaba en el violín. Ninguna nota fue olvidada. El director, embelesado, se animó. La orquesta se motivó y el público pasó del silencio a la euforia, del pánico al delirio…

Paganini alcanzó la gloria y su nombre perdura a través del tiempo porque él no solo fue un violinista genial, sino que pasó a ser el símbolo del profesional que continúa adelante aunque todo el mundo diga que es imposible…

Por eso, si la vida te enfrenta a problemas, recuerda el ejemplo de Paganini y cuando tus cuerdas se rompan, haz como él: sigue adelante con Fe. Los sueños y el triunfo están delante de ti y si paras, nunca los alcanzarás. Dice un dicho popular que  triunfar es el arte de continuar, cuando otros deciden parar… De ti depende…

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