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Sale de atrás del sofá

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Tab Machado
Tab Machado

No enfrentarse a los problemas, pasárselo a los demás, ocultarlos o dejarlos para mañana no resuelve nuestras preocupaciones ni quita las piedras de nuestro camino, más bien simplemente nos hace vivir en un estado de comodísimo mental permanente, que atrofia nuestro carácter y oxida nuestra voluntad y entereza. Lo peor de todo es que, cuando uno se acostumbra a traspasar a otras personas los problemas que lo agobian para que se lo resuelvan o dejarlo para

mañana, se está dando un paso gigantesco hacia la inutilidad, dado que quedará preso de la buena voluntad de otros para disipar sus males. A partir de ahí deberá usar por siempre muletas o bastones para trasladarse en la vida y, si un día esos apoyos no están o desaparecen, el pánico los llevará inevitablemente a la locura…

Cuenta una historia que un hombre hacía muchos años que usaba muletas para desplazarse porque había tenido un gran accidente y las heridas causadas le impidieron, en su momento, pararse y caminar por sus propios medios. Una tarde, que visitaba al médico por un chequeo de rutina, este le preguntó: “¿Por qué lleva Usted muletas?” “Porque no puedo sostenerme por mi mismo”, le respondió el hombre.

“¿Y eso porque?”, volvió a inquirir el Doctor y el hombre un tanto molesto le dijo: “es que tuve un accidente y las lesiones me impidieron volver a caminar, por eso llevo muletas”.

Con mucha paciencia el Médico volvió a interrogar a su paciente diciendo: “¿al menos intentó dejar esas muletas y valerse por si mismo?” Y el hombre, ya con ganas de salir del consultorio, por tan inútil cuestionario le dijo: “¿Para qué? ¿No le dije que tuve lesiones graves en un accidente que me han impedido caminar?”

Fue entonces cuando el Doctor le dijo: “No es extraño que eso pase, pruebe caminar sin muletas. Son esos artefactos los que le impiden caminar. Deje esas muletas aunque tenga que arrastrarse al principio”. Y antes de que el hombre pudiera reaccionar, el médico quitó las muletas de sus manos y las rompió, para luego arrojarlas a la basura.

El hombre entró en pánico, pero al ver que el médico salió de su consultorio sin siquiera verlo, se bajó de la camilla y salió del lugar arrastrándose.

Al cabo de un tiempo el hombre caminaba con normalidad y nunca más tuvo que depender de algún bastón para desplazarse en la vida…

Si cuando surgen obstáculos eres de los que te escondes detrás de un sofá y esperas a que alguien llegue en tu ayuda para resolver tus males, más vale que destruyas el sofá y enfrentes por ti mismo tus  miedos y trabas, porque solo aquel que da la cara a la adversidad y resuelve sus contratiempos, es capaz de aportar a cada problema una solución y no buscarle a cada solución un problema.

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