Home Tema Central San Valentín: una historia de amor que se renueva cada año
0

San Valentín: una historia de amor que se renueva cada año

0
0

El día de San Valentín no es una celebración que salió de la nada, detrás del día del amor y la amistad, hubo antes una historia de amor y muerte que se convirtió con el paso del tiempo en símbolo de la unión de los enamorados…

El Día de San Valentín es una celebración tradicional en la que los amigos, enamorados, novios o esposos expresan su amor o cariño mutuamente. Se celebra el 14 de febrero, aniversario de San Valentín. En algunos países se llama Día de los Enamorados y en otros como Día del Amor y la Amistad.

La historia del día de San Valentín comienza en el siglo tercero con un tirano emperador romano y un humilde mártir cristiano. El emperador era Claudio III. El cristiano era Valentino. Claudio había ordenado a todos los cristianos adorar a doce dioses y había declarado que asociarse con cristianos era un crimen castigado con la pena de muerte. Valentino se había dedicado a los ideales de Cristo y ni siquiera las amenazas de muerte le detenían de practicar sus creencias. Valentino fué arrestado y enviado a prisión.

Durante las últimas semanas de su vida, algo impresionante sucedió. El carcelero, habiendo visto que Valentino era un hombre de letras, pidió permiso para traer a su hija Julia, a recibir lecciones de Valentino. Julia, quien había sido ciega desde su nacimiento, era una joven preciosa y de mente ágil. Valentino le leyó cuentos de la historia romana, le enseñó aritmética y le habló de Dios. Ella vió el mundo a través de los ojos de Valentino, confió en su sabiduría y encontró apoyo en su tranquila fortaleza.

“¿Valentino, es verdad que Dios escucha nuestras oraciones?” le preguntó Julia un día. “Sí, Julia. Él escucha todas y cada una de nuestra oraciones”, le respondió Valentino.

“¿Sabes lo que le pido a Dios cada noche y cada mañana? Yo rezo para que pueda ver. ¡Tengo grandes deseos de ver todo lo que me has contado!”, dijo la joven con pasión y Valentino le contestó, “Dios siempre hace lo mejor para nosotros, si creemos en Él”.

Julia, emocionada  y con gran intensidad volvió a decir: “Oh, Valentino, yo sí creo en Dios. Yo creo”.  Entonces se arrodilló y apretó la mano de Valentino. Se sentaron juntos, cada uno en oración. De pronto, una luz brillante iluminó la celda de la prisión. Radiante, Julia exclamó, “Valentino, puedo ver, ¡puedo ver!”  Y Valentino agradeció a Dios por tal milagro.

En la víspera de su muerte, Valentino le escribió  una última carta a Julia pidiéndole que se mantuviera cerca de Dios y la firmó: “De Tu Valentino”. Valentino fué ejecutado el día siguiente, el 14 de febrero del año 270, cerca de una puerta que más tarde fuera nombrada Puerta de Valentino para honrar su memoria. Fué enterrado en la que es hoy la Iglesia de Práxedes en Roma.  Cuenta la leyenda que Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba, por eso hoy, el árbol de almendras es un símbolo de amor y amistad duraderos.

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó.  Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

Desde entonces San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes también se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrarle su amor y amistad.

El amor y la amistad  son de los dones más hermosos que el ser humano puede compartir con sus semejantes, por eso siempre que tengas una relación con alguien que consideres importante, ya sea amistad o amor, cuídala, cultívala, protégela… y ¡jamás la dejes ir!

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *