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Si pensamos en el éxito nos olvidamos de la envidia
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Si pensamos en el éxito nos olvidamos de la envidia

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Tab Machado
Tab Machado

La rueda de la fortuna gira y gira inmutable, para todos por igual, señalando cada tanto con su aguja un ganador. La gente cree que al que le ha tocado la bonanza ha sido por tener una gran dosis de suerte pero se olvidan que, para que esa persona fuera afortunada, tuvo que tener la constancia de creer, insistir, sobreponerse a los fracasos y volverlo a intentar una y mil veces sin desmayar hasta conseguir el objetivo… La vida es exactamente igual, nos da oportunidades también a todos por igual, pero solo si uno insiste y persiste puede alcanzar su propósito.

Lástima que haya personas que no entiendan como es el proceso para alcanzar el éxito y solo vean el resultado final del esfuerzo de otros, dado que eso lo único a lo que los lleva es a tener una envidia perenne e incurable, que podrían fácilmente abatir si se concentraran en tener éxito en lo que hacen, sin pensar cuanto poseen los demás…

Cuenta una historia que un mecánico estaba trabajando en el motor de un automóvil cuando vio en el garaje a un conocido y afamado cirujano del corazón esperando para ser atendido por el jefe de servicio. El mecánico le gritó al cirujano: “Hey Doctor, ¿Puede venir acá un momento que le quiero hacer una pregunta?”

El cirujano, un poco sorprendido, caminó hacia el mecánico. Éste, limpiándose la grasa de sus manos con una toalla, le lanzó la siguiente pregunta: “Vea Doctor, échele una mirada a este motor. ¿No entiende mucho, verdad? Le abrí su corazón, le saqué las válvulas y el árbol de levas, las arreglé, las volví a instalar y, cuando terminé, el motor funcionó como nuevo. No cualquiera puede hacer este trabajo, se necesita ser muy bueno. ¿Usted podría haberlo hecho Doctor?”

“No, realmente no”, dijo el doctor, “es un trabajo muy arduo que requiere gran conocimiento”, agregó.  “¿Lo ve?”, replicó inmediatamente el mecánico, “¿Cuán importante es un auto para usted doctor?”, agregó.

“Sumamente importante”, dijo el galeno, “la vida de mucha gente depende de que llegue a tiempo a una operación y para eso siempre uso mi auto”, añadió.

Entonces el mecánico lleno de orgullo le dijo “¿Se da cuenta? ¡El auto es fundamental y yo sé cómo arreglarlo! Entonces, ¿Por qué yo recibo un salario pequeño mientras que usted obtiene un montón de dinero, cuando ambos hacemos básicamente el mismo trabajo?”…

El cirujano, pensativo, se inclinó pausadamente sobre el automóvil y luego le dijo al mecánico, casi susurrándole al oído: “Trate de hacer usted lo mismo, pero con el motor en marcha”…

Si en vez de fijarnos en las posesiones ajenas nos concentráramos pura y exclusivamente en nuestras propias metas, superando los obstáculos que se nos plantean sin desmayos y con gran brío, seguramente disfrutaríamos mucho más de nuestro propio éxito y no tendríamos tiempo de añorar con envidia los blasones que poseen los demás… No olvides jamás que el éxito no se mide en cuanto posees, ni cuanto acaparas, sino en cómo logras superarte a ti mismo una y otra vez en el interminable desafío de alcanzar la perfección. De ti depende…

 

 

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