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Síndrome de Ulises la nueva enfermedad del siglo XXI
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Síndrome de Ulises la nueva enfermedad del siglo XXI

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El Síndrome de Ulises es una enfermedad de naturaleza psicológica que se caracteriza por un estrés crónico que viene asociado a la problemática de los emigrantes al afincarse en una nueva comunidad y país.

El Síndrome de Ulises, también conocido como síndrome del emigrante con estrés crónico y múltiple, es un síndrome de naturaleza psicológica que se caracteriza por un estrés crónico que viene asociado a la problemática de los emigrantes al afincarse en una nueva residencia, asimilar un nuevo idioma y una nueva cultura e insertarse en una nueva comunidad. El nombre proviene de la historia del héroe mítico Ulises, el cual estuvo perdido durante muchísimos años (diez según Homero) en su camino de vuelta a Ítaca, añorando su tierra de origen pues se veía imposibilitado de volver a ella.

Según su descubridor el Doctor Joseba Achótegui, psiquiatra y profesor de la Universidad de Barcelona, esta es una situación de estrés límite, con cuatro factores vinculantes: soledad si no se puede traer a su familia, sentimiento interno de fracaso al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral, sentimiento de miedo a la deportación en el caso de ser inmigrantes ilegales y sentimiento de lucha por sobrevivir.

El síndrome de Ulises no sólo actúa por sí mismo sino que, como toda situación de estrés, contribuye a acelerar o desarrollar ciertas patologías que podrían hallarse latentes en aquellos que los sufren. Por ejemplo, pacientes con predisposición a desarrollar brotes psicóticos pueden ver acelerada o aumentada su aparición a causa del estrés, de ahí que la tasa de estas patologías sean mayores en el colectivo de inmigrantes que en la población general.

Dice el Doctor Achótegui que, “si bien emigrar nunca ha sido fácil, en los últimos años muchos inmigrantes están viviendo unas circunstancias particularmente difíciles. Emigrar se está convirtiendo hoy, para millones de personas, en un proceso que posee unos niveles de estrés tan intensos que llegan a superar la capacidad de adaptación de los seres humanos. Estas personas son las candidatas a padecer el Síndrome del Inmigrante con Estrés Crónico y Múltiple o Síndrome de Ulises (haciendo mención al héroe griego que padeció innumerables adversidades y peligros lejos de sus seres queridos). Es un cuadro clínico que constituye hoy un problema de salud emergente en los países de acogida de los inmigrantes y que surge en el contexto de una globalización injustamente planteada, en la que las condiciones de vida de gran parte de los que llegan han empeorado notablemente”.

Cuatro focos de tensión

El psiquiatra explica que el síndrome de Ulises se caracteriza por los siguientes focos de tensión:

  • La soledad: Una vez que la persona llega a un país que no es el suyo se encuentra con un panorama más que desolador porque deja afectos en su lugar de origen y muchos no pueden traer a la familia, ya que primero tienen que alcanzar una estabilidad económica. Además el hecho de que sus familiares más cercanos como sus hijos, especialmente en el caso de las mujeres, se hayan quedado en el país de origen produce una nostalgia difícil de superar.
  • El sentimiento del fracaso. Piensan que tanto esfuerzo no les ha servido porque no pueden progresar en el mercado como ellos imaginaron y se les dificulta conseguir trabajo.
  • Viven situaciones muy duras en la lucha por la supervivencia. Su preocupación principal es dónde comer, dónde dormir y que no los devuelvan a sus lugares de origen.
  • Pasan situaciones de miedo: Al enfrentar un nuevo idioma, una nueva cultura y nuevas normas de vida, el inmigrante tiene miedo de no poder desenvolverse de acuerdo a las situaciones y esto le genera un gran temor.

Achótegui descubrió este trastorno en su trabajo y ha explicado que, “las condiciones de vida se han hecho más duras para los inmigrantes en los últimos tiempos. Me di cuenta de que todos tenían unos síntomas concretos”, explica.

Al principio pensó en otro nombre para esta patología, pero luego decidió cambiarlo por uno que manifestara mejor de qué se trataba. “Los textos de La Odisea (poema griego atribuido a Homero) hablan de lo que padecen estos inmigrantes: los naufragios de Ulises y su sufrimiento. Todo está escrito y plasmado en La Odisea por eso lo llamé así”, explicó.

Síntomas

Los síntomas que padecen los afectados por el Síndrome de Ulises son peculiares. Por un lado, no es un trastorno depresivo estándar, “porque aunque sienten mucha tristeza, más que estar deprimidos, se encuentran apesadumbrados”, indica Achótegui. Y la apatía clásica de la depresión, en este caso, se transforma en ganas de luchar. Tampoco les rondan por sus cabezas ideas de muerte, al contrario, tienen ganas de vivir.

Presentan frecuentemente síntomas de ansiedad: “nerviosismo, tensión, viven obsesionados con sus preocupaciones”, detalla el experto. Además muchos tienden a interpretar lo que les sucede desde su cultura, lo que provoca que muchas veces les cueste mucho más la integración al nuevo país y la nueva sociedad que habitan. En los niños, este trastorno les hace mostrarse más agresivos. El miedo es perceptible también en los niños inmigrantes cuyos padres no tienen papeles. Se ve incluso niños asustados porque sus padres se retrasan apenas un rato en llegar a la casa y ya piensan que quizás los han deportado y que se quedarán solos aquí. “Y en este caso obviamente no estamos hablando de fantasías infantiles de abandono y persecución en el sentido kleiniano, sino de realidades bien objetivas, es decir, de auténticas situaciones traumáticas”, detalla el experto.

El miedo se halla relacionado con la vivencia de situaciones traumáticas, con los peligros para la integridad física y mental. De todos modos, la desesperación puede más que el miedo y las personas, a pesar de todo, siguen emigrando con la esperanza de un futuro mejor.

Esta combinación de soledad, fracaso en el logro de los objetivos, vivencia de carencias extremas y terror serían la base psicológica y psicosocial del Síndrome del Inmigrante con Estrés Crónico y Múltiple (Síndrome de Ulises).

Soluciones

El Síndrome de Ulises es una patología del nuevo siglo, igual que el acoso laboral o el sentirse discriminado en el trabajo. Según su descubridor este entorno especial hace que los inmigrantes sientan que no pueden mejorar su situación, lo que les causa sentimientos de impotencia y frustración. Por si fuera poco, además de todos estos padecimientos, el inmigrante debe hacer frente a las consecuencias que tiene el traslado de un país a otro: cambios de idioma, de costumbres, de cultura, de paisaje, etc. Ante este nuevo trastorno, Achótegui opina que la globalización es la causa de este problema y propugna una solución que implique a todos los que puedan aportar algo. “Es un problema social, nosotros planteamos que haya un debate social, con las personas que quieran debatir el tema, formarse y contribuir”.

El consejo más adecuado para quienes padezcan este síndrome es que se dirijan a un profesional, ya sean médicos, servicios sociales u organizaciones de ayuda comunitaria.

Es muy importante que quienes padezcan este sindroma no se desmoralicen y que clarifiquen su situación porque a veces, es ese estado, cometen más errores que empeoran sus condiciones de vida.

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