¿Son necesarias las tareas domiciliarias en la edad escolar?

Un grupo de científicos creen que “no hay evidencia de que la cantidad de tareas mejore el rendimiento académico de los estudiantes en edad escolar” ya que pueden generar rechazo en los niños a la escuela, los deberes y el aprendizaje académico. ¿Está de acuerdo?

Harris Cooper, investigador de psicología de la Universidad de Duke, quien ha revisado más de 120 estudios sobre la relación entre los deberes y los resultados aseguró que “no hay evidencia de que la cantidad de tareas mejore el rendimiento académico de los estudiantes de primaria”.

Cooper ha explicado que no encontró evidencia en el beneficio académico de la primera etapa escolar, mientras que sí se descubrió un impacto negativo sobre la actitud de los niños hacia la escuela. Por lo tanto las tareas para hacer en casa, según este punto de vista, no favorecen a los niños en la escuela.

Además la investigación concluyó que para los niños escolares resulta más útil estudiar en el salón de clases y se considera que no son necesarias las tareas en la casa durante esa etapa. Luego ya en la etapa de secundaria los deberes en casa resultan más útiles y se justifica su aplicación, aunque señalan que es necesario que no duren más de dos horas al día, ya que si lo hacen las ventajas van disminuyendo, “un exceso de deberes puede reducir su efectividad e, incluso, puede ser contraproducente” señaló Cooper.

El investigador también considera que al empezar a estudiar los niños tienen que disfrutar la oportunidad de desarrollar el amor por el aprendizaje y que muchas veces el envío de tareas para realizar en casa aleja a los niños de él, ya que se rebelan contra la escuela, los deberes y el aprendizaje académico. Además, dice el informe, empeoran las relaciones personales dentro de la familia, ya que los padres emprenden grandes batallas con sus hijos para que éstos hagan sí o sí las tareas que les mandan antes de hacer cualquier cosa típica de su edad o ponen condiciones a los pequeños de que pueden hacer “esto y aquello” pero solo después de hacer los deberes.

Los científicos sostienen que al eliminar las tareas en casa hace que el niño vuelva a sentir esa motivación para ir a diario a la escuela a continuar lo que le enseñaron el día anterior.

Estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud

Otro estudio similar realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que la incidencia de los deberes sobre la salud aumenta a medida que los alumnos crecen. Según la encuesta realizada a estudiantes de Primaria se concluye que a los 11 años un 34% de los niños y un 25% de las niñas afirman sentirse presionados por los deberes. A los 13, las mujeres (un 55%) pasan por delante de sus compañeros masculinos (un 53%) cuando se les pregunta si las tareas escolares les provocan estrés. A los 15 años, cuando ya están terminando la educación obligatoria, un 70% de las mujeres dicen sentirse angustiadas por los deberes frente al 60% de los hombres.

Los escolares españoles según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

(OCDE) dedican un promedio semanal de seis horas y media para hacer trabajos escolares fuera del horario del colegio y son los cuartos más estresados de Europa (por detrás de malteses, escoceses e islandeses). En Latinoamérica en Chile un estudio muestra que en educación media un 41% de los adolescentes destina más de dos horas a realizar tareas escolares en sus casas y otro 32,5% le dedica entre una y dos horas al día. Mientras que en educación básica, un 26% destina más de dos horas y un 42% entre una y dos horas.

La OMS advierte finalmente que: “El estrés relacionado con el colegio tiende a ser padecido por jóvenes con elevados niveles de presión escolar y se caracteriza por un incremento de comportamientos que ponen en riesgo la salud, más frecuentes problemas de salud (dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor de espalda y mareos) y síntomas psicológicos, como sentirse triste, tenso o nervioso“. Los elevados niveles de presión escolar están también asociados con una auto percepción de la salud más baja y peor satisfacción con la vida.

Sin embargo existe un estudio favorable que explica que el problema no son en si las tareas, sino el exceso de ellas. Investigadores de la Universidad de Duke han revisado más de 60 estudios de investigación sobre la tarea entre 1987 y 2003 y llegó a la conclusión de que las tareas tienen un efecto positivo sobre el rendimiento de los estudiantes.

Si bien es claro que la tarea es una parte fundamental del proceso de aprendizaje, Cooper dijo que el análisis también mostró que demasiada tarea para la casa puede ser contraproducente para los estudiantes en todos los niveles.

El investigador sugiere la “regla de los 10 minutos” que consiste en que los profesores deberían asignar 10 minutos de tareas a medida que los niños avanzan de curso, con un tope de dos horas diarias. En otras palabras, a un niño de 4º grado básico se le asignan 40 minutos de tarea por tarde, mientras que un estudiante de educación media se le asignaría aproximadamente dos horas.

El resultado final de este estudio es que todos los niños deberían hacer tareas, pero la cantidad y el tipo debe variar de acuerdo al nivel de desarrollo del estudiante.

Tareas si vs tareas no

A continuación vemos un listado de porque si deben hacerse tareas y otro de por qué no, para que Usted también pueda concluir si son necesarias o no.

Sí a las tareas:

  • Las tareas diarias ayudan a crear hábitos de trabajo, de superación y de esfuerzo personal.
  • Algunos expertos opinan que aportan a los niños un valor pedagógico “incuestionable”, les enseñan a “ser responsables” y a desarrollar su disciplina.
  • Conectan a los padres con la educación de sus hijos: la familia debe implicarse en ellos, estimulando el aprendizaje junto con el colegio.
  • Refuerzan lo aprendido en el aula, estimulando la capacidad de razonamiento y la memoria.
  • Ayudan a mejorar la lectura como base fundamental para todos los aprendizajes.
  • Fomentan la autonomía y posibilitan que el alumno aprenda a trabajar solo y que, por tanto, desarrolle la capacidad de planificar y buscar información por sí mismo.
  • Promueven la creatividad, así como la interacción

No a las tareas:

  • Las tareas escolares crean tensiones entre padres e hijos, complican mucho la vida de las familias y son generadores de conflictos y castigos.
  • El abuso de estas tareas y su acumulación en las diferentes asignaturas provoca que muchos escolares se desmotiven y crea una fatiga añadida al cansancio acumulado a lo largo de la jornada.
  • Según algunos especialistas, vienen a demostrar un fracaso del sistema educativo, concebido para sobrecargar a los niños de tareas que deberían haber realizado en la escuela.
  • Otras opiniones señalan que los alumnos ven en ellos una prolongación de una enseñanza que no les motiva, poco práctica, fundamentada en el libro de texto y en el aprendizaje a través de la memoria y alejada de la cultura audiovisual en la que se desenvuelven.
  • Restringen el tiempo para la familia, el ocio y las tareas domésticas: los menores necesitan tiempo para realizar actividades deportivas, culturales y tiempo de esparcimiento, que también contribuyen a su desarrollo personal.

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