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Un sueño ¿Irrealizable?

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Tab Machado

Dice una frase muy popular que quien no conoce su propia historia está condenado a repetirla, pero también aquel que la ignora o no le importa, repite una y otra vez sus propios errores… Y si no, miremos al ser humano, ese sí que tiene bien documentada su historia y sin embargo vive cometiendo los mismos errores desde el principio de los tiempos.

La historia nos muestra claramente cómo el hombre siempre ha intentado someter a su semejante, quitarle sus pertenencias, volverlo esclavo, abarcar cada día un poco más, nunca contentarse con lo que tiene y anhelar el bien ajeno. De esta manera hemos creado una sociedad egoísta, frívola, individualista, superficial, intrascendente y acaparadora, que tiene por única finalidad la ostentación, la jactancia y la arrogancia por encima de todas las cosas. Lo más curioso y hasta si se quiere tragicómico, es que todos despreciamos ese estilo de vida y hasta lo condenamos, pero vivimos inmersos en él y lo aceptamos sin hacer nada para cambiarlo. En una palabra: conocemos el mal, hablamos mucho de él pero hacemos muy, pero muy poco por remediarlo…

Cuenta una historia que un día Dios miró a la humanidad y sintió una profunda misericordia. Decidido levantó su mano y, durante la noche más oscura, convirtió el mundo entero en un paraíso. Al día siguiente, cuando sus hijos despertaron, se vieron diferentes, ya no había enfermedades, todos eran muy hermosos, aun la persona que era más pobre se vestía de oro y tenían comida en abundancia.

Llenos de felicidad todos comenzaron a gritar felices porque el mundo finalmente era un paraíso. Fue tan solo unos días después que un hombre, mirando la casa de su vecino que era en realidad un palacio, vio que este tenía unas vacas en su jardín.  Entonces decidió aprovechar un momento en que este estaba fuera para tomar de la leche. El vecino, sin embargo, llegó antes que el hombre se fuera y quedó muy enojado.

Cosas así comenzaron a suceder en todo el mundo y, un mes después de la creación del paraíso, estalló una guerra entre dos ciudades. ¡Dios no lo podía creer! Todos tenían todo y aún así batallaban por cosas que realmente no necesitaban. Diez años después, cuando el paraíso se había tornado una mera historia, un cuento narrado a los niños en la escuela, Dios nuevamente miró a su creación, suspiró hondo y pensó que la próxima vez va a crear el paraíso primero en los corazones de los hombres y así lo externo vendrá naturalmente.

Esta historia nos demuestra que, como dijimos al principio, el ser humano tiene muy bien documentada su propia historia, pero si no hace un cambio de rumbo estará condenado a repetirla hasta la eternidad.  Entonces yo me pregunto: si con todos los avances de las ciencias biológicas, técnicas y humanas, aun estamos en el mismo punto moral, espiritual y religioso de hace miles de años atrás, si se han superado grandes etapas, se le ha dado oportunidad a todo tipo de formas de convivencia y ninguna ha dado resultado… ¿No será hora de darle una oportunidad a la convivencia pacífica de todas las razas y creencias, de aunar criterios, de borrar los límites naturales y morales, de ser una sola comunidad y de dejar de mirar para adentro, para ver lo que hay a nuestro costado? Si, ya se, el planteo es una utopía irrealizable, pero tantas cosas que han sido utopías se han convertido en realidad…

Soñar no cuesta nada y es a través de lo onírico que los grandes pensamientos se convierten en realidad…ojala así sea y podamos ver, algún día, un mundo feliz…

 

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