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Una hoja en la tormenta
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Una hoja en la tormenta

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Tab Machado
Tab Machado

Una hoja en la tormenta suele volar sin rumbo ni destino fijo al ser empujada caprichosamente por la intensidad del viento. En su peregrinar a veces baja, a veces se eleva casi hasta el cielo y al final casi siempre termina enlodada y deslucida por haber caído varias veces al suelo.

El tema de la reforma inmigratoria se ha transformado, desde hace ya mucho tiempo, en una hoja en la tormenta a merced del viento de la conveniencia política… En estos últimos meses el vendaval ha golpeado más fuerte que nunca por lo que la hoja ha ido perdiendo su lozanía y, debido a los revolcones a los que las rachas de viento la expone, ha ido dejando también por el camino marchitas briznas de esperanza.

Razones para esta alegoría sobran ¿no? Que ahora sí, que ahora no, que quizás… que tal vez… que jamás. Así vamos con el tema de la reforma migratoria, donde poco o nada importan los argumentos, las explicaciones y las pruebas de todo lo bueno que aportaría. Lo único que vale en su entorno es el rédito político inmediato. Y mire que en este vendaval político todos soplan fuerte y empujan un día hacia un lado y al otro hacia el opuesto, sin ningún prurito y dependiendo exclusivamente de cómo se afecte la balanza del poder.

Lo confuso, lo extraño, lo increíble, es que las dos fuerzas de mayor poder en el país fundamentaron, ambas, en las reuniones denominadas “Bottom- Line 2014”, las razones morales, económicas y políticas de porque debe de aprobarse una reforma migratoria. ¿Entonces?

Pues así vamos… que se aprueba un proyecto bipartidista para reformar la ley de inmigración y que no prospera. Que se aprueba una acción ejecutiva del Presidente y surge entonces un proyecto de ley que, entre líneas, pretende dejarlo sin efecto. Esta semana un Juez Federal resolvió a favor en la demanda de 26 estados del país que se oponen a la Acción Ejecutiva del Presidente Obama, afirmando que el Gobierno no ha cumplido con los procedimientos y el gobierno prometió apelar la decisión… ¿Qué pasará al final? Pues nadie lo sabe…

Que se yo… ¿Qué decirles? son tantos los dimes y diretes en el tema de la reforma migratoria que confieso que estoy confundido. Cuando niño siempre me dijeron que al crecer iba a entender a las personas y sus actitudes pero, a medida que avanzan los años, descubro que cada vez entiendo menos al género humano, sus costumbres, sus pensamientos y hasta sus decisiones. Es más, creo que hoy en día entiendo menos a las personas que en aquel entonces y créanme que esa verdad me asusta y me preocupa. ¿Habré involucionado?

 

 

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