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Vive la vida al máximo

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Jacqueline Camacho-Ruiz

El siguiente pensamiento me llamó mucho la atención y quiero compartirlo con ustedes.  Debemos comprometernos a decir “SI” y a vivir una vida plena y abundante.

“SI”

Si puedes estar firme cuando a tu alrededor todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza.

Si cuando dudan todos, confías en tu valor y al mismo tiempo sabes excusar tu flaqueza.

Si puedes esperar y a tu afán poner briba o, blanco de mentiras, esgrimir la verdad, o siendo odiado, al odio no dar cabida y ni ensalzas tu juicio, ni ostentas tu bondad.

Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey; si piensas y el pensar no mengua tus ardores.

Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley y los tratas lo mismo como a dos impostores.

Si puedes soportar que tu frase sincera sea trampa de necios en boca de malvados o mirar hecha trizas tu adorada quimera y tornar a forjarla con útiles mellados.

Si todas tus ganancias, poniendo en un montón, las arriesgas osado en un golpe de azar, y las pierde, y luego valeroso corazón, sin hablar de tus perdidas vuelves a comenzar.

Si puedes mantener, en la ruda pelea, alerta el pensamiento y el musculo tirante, para emplearlos cuando en ti todo flaquea, menos la voluntad que te dice: ¡adelante!

Si entre la turba das a la virtud abrigo; si marchando con reyes, del orgullo te has librado; si no pueden herirte ni amigo ni enemigo; si eres bueno con todos, pero no demasiado y si puedes llenar los preciosos minutos con sesenta segundos de combate bravío, tuya es la Tierra y sus codiciados frutos y, lo que más importante, ¡serás Hombre hijo mío!”, Rudyard Kipling.

La semana pasada, mi esposo y yo, fuimos testigos de un evento espectacular.  Uno de nuestros clientes celebró su primer evento de recaudación de fondos en donde se dieron cita más de 375 personas.  Su historia es cautivadora y es una historia que dice “SI” en todo lo alto.  Su madre Sheilah, fue asesinada cuando él tenía tan solo 17 años.  Ya a los 35, Kevin Doyle es un ejemplo de positivismo y de una actitud noble y generosa.

Hace un año, decidió empezar la fundación Sheilah A. Doyle en honor a su querida madre, para así poder ayudar a niños cuyo padre o madre ha sido asesinado(a).  El objetivo de la fundación es proveer esperanza y apoyo para que así ellos puedan salir adelante y tener un mejor futuro. Para nosotros ha sido un placer el ver a Kevin y a su familia superar su dolor tan grande y olvidarse de sí mismos para hacer la diferencia en la vida de no sólo los niños que ayudan por medio de la fundación, si no también de todos nosotros que somos testigos de este despliegue de amor.

Por esa experiencia de la semana pasada que nos tocó el corazón, escribo esta columna.  Escribo para que nos despertemos y sigamos nuestros sueños, pero también para que no nos olvidemos de vivir la vida plenamente en el transcurso.

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