8 de 10… entonces ¿Por qué?

La gente se queja constantemente de la violencia que existe actualmente en el mundo, la falta de empatía, el poco amor al prójimo, los chismes y las habladurías que afectan a terceros, la falsedad, la envidia y podría seguir enumerando un sinfín de fallas morales y espirituales que se han vuelto comunes en la sociedad humana, perturbando el diario vivir y la convivencia de las personas.

Lo que si es por demás extraño, en este planeta habitado nada más ni nada menos que por 7,770.856,751 personas (según Worldmeter al momento de hacer esta nota), es que existen 6,216.685,400 individuos que practican o están afiliados a alguna religión (los cristianos son el grupo más grande con el 31.5% de los creyentes). Ocho de cada diez, si leyó bien: 8 de cada 10 personas en el mundo practican o están afiliados a alguna religión. Si concluimos que todas las religiones del mundo enseñan a sus fieles a tener un buen carácter moral, un espíritu elevado, un corazón puro y 8 de cada 10 personas pertenecen a alguna de esas religiones,  entonces: ¿Por qué estamos tan mal? ¿Por qué hay tantas quejas por la falta de moral y espiritualidad? ¿Qué se está haciendo mal?

Por las dudas les recuerdo y refresco los mandamientos bíblicos: No tendrás dioses ajenos. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás. No tomarás el nombre de tu Dios en vano. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Honra a tu padre y a tu madre. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás los bienes ajenos.  Agrego un mandamiento más que es también piedra fundamental del Cristianismo: ama a tu prójimo como a ti mismo (léalo varias veces)…

Sabiendo ahora los números de personas que hay en el mundo, cuantas son religiosas y también habiendo refrescado los mandamientos que se enseñan en las religiones (todas basan su educación moral y espiritual, más o menos, en los mismos términos) solo hay dos posibilidades: o los religiosos no saben trasmitir los valores morales y espirituales de forma convincente o los fieles no se preocupan por aprender y practicar los que se les trata de inculcar. Esto nos lleva a pensar que la mayoría de los humanos (8 de cada 10) o somos mal educados o somos mal aprendidos…

Todo eso nos hace concluir que, lamentablemente, la humanidad se ha ido convirtiendo lentamente en sepulcros blanqueados (tal como dice también la Biblia), que por fuera lucen limpios y de buena apariencia pero por dentro están llenos de huesos y descomposición, igual que los humanos que por fuera dan la impresión de ser buenos y justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.  Para pensarlo más de una vez… ¿No?

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