Compras por pánico Hay que tener cuidado con la psicosis colectiva

La pandemia de coronavirus ha ido paralizando todas las actividades grupales en el planeta y en la mayoría de los lugares no hay clases, no se realizan espectáculos musicales o deportivos y se recomienda a la gente permanecer el mayor tiempo posible en sus casas. Todas estas restricciones para prevenir y contener la pandemia de coronavirus mundial, sumadas a las declaraciones de emergencia por parte de gobiernos locales, estatales y nacionales y la sugerencia de que las familias realicen un plan de contingencia, en el cual tengan un suministro de alimentos y de artículos del hogar, así como medicamentos por al menos 15 días, disparó una psicosis o histeria colectiva, que llevó a compras inusuales en supermercados y mayoristas. El papel para baño, la leche, las tortillas, el atún y las sopas instantáneas han sido los artículos más buscados y más comprados en los últimos días.

El papel de baño, por sobre todas las cosas, fue el producto más comprado a pesar de los mensajes de calma de las cadenas de supermercados que aseguran tener abastecimiento. Sin embargo, debido a la histeria colectiva (que parece tener el mismo patrón en todos los países) el papel higiénico fue el artículo que primero desapareció de las estanterías de los comercios. Varios expertos ya han explicado que una de las posibles causas que llevan a las personas a comprar descontroladamente este producto es que la gente siente que es una forma de mantener el control sobre la higiene y la limpieza.

Otra razón es porque las personas creen que si el supermercado se queda sin un ingrediente para la comida se puede conseguir un sustituto pero, siente que no hay sustituto para el papel de baño. Otros expertos señalan que la escasez de papel higiénico se hace mucho más notable que otros productos porque, al ser más grande, ocupan más espacio en los estantes de los supermercados y eso crea una sensación de desabastecimiento ya que no estamos acostumbrados a ver esa sección vacía, ni esos artículos agotados. De todas maneras hay que tener en cuenta que eso no indica que ya no haya producto, muchas veces la reposición es lenta y eso genera una sensación de desabastecimiento que no es real.

¿Qué es la psicosis colectiva o la reacción de estrés colectivo?

Histeria colectiva, psicosis colectiva o comportamiento obsesivo colectivo es el fenómeno socio psicológico que comprende la manifestación de los mismos o similares síntomas histéricos por más de una persona. Una manifestación común de histeria o psicosis en masa ocurre cuando un grupo de personas cree que está sufriendo un problema o una enfermedad similar a los demás. Así, el grupo suele mostrar el mismo entusiasmo o ansiedad, comportamiento irracional o síntomas inexplicables.

La principal característica de la histeria colectiva es que la conducta patológica se manifiesta en un gran número de personas.? Normalmente la histeria en masa empieza cuando un individuo cae enfermo o histérico durante un periodo de estrés. Cuando este individuo inicial muestra los síntomas, otros empiezan a manifestar síntomas similares. A menudo, la visión de milagros religiosos también es atribuida a la histeria en masa.? Hoy en día, se prefiere utilizar el término ‘reacción de estrés colectivo’ para hablar de fenómenos de este género.

La psicología de las compras por pánico

En este caso hay una clara diferencia entre la preparación para desastres y las compras por pánico.  Las compras por pánico, según los expertos, están alimentadas por la ansiedad y la disposición a hacer lo posible para calmar los temores, como por ejemplo comprar mucho más de lo que se necesita. La gente siente la necesidad de hacer algo que sea proporcional a lo que perciben que es el nivel de la crisis.

Los expertos dicen también que el simple hecho de que esté ocurriendo una compra por pánico puede hacer que las demás personas se sumen.

Además explican que, como las compras por pánico están apareciendo excesivamente en las redes sociales y los medios de comunicación, eso amplifica la sensación de escasez y a su vez, genera más compra por pánico.

Según sociólogos y psicólogos, la “compra por pánico” atiende a ciertas reacciones irracionales, aunque comprensibles, como el miedo o la ansiedad individual que se intensifican en sociedad dando lugar a una histeria colectiva.
Los efectos colaterales de las compras por pánico empeoran la situación y no solo porque las existencias se agotan, sino porque otras personas (miembros más vulnerables de la sociedad, por ejemplo), no pueden acceder a los bienes que necesitan.
Si bien esta histeria colectiva es una reacción comprensible ante una situación incierta, está afectando a la vida de la gente y podría ocasionar graves impactos en la cadena de suministro.

La ansiedad que produce el coronavirus es totalmente normal y el impulso de almacenar provisiones parece razonable, pero es importante recordar que no hace más que empeorar la situación. No solo porque se agoten los productos y otras personas se queden sin acceso a estos, sino porque también afecta negativamente a quienes llenan la despensa.

Si al factor del miedo comprensible se le suma el miedo a quedarse sin suministros, surge el instinto básico de supervivencia. Entonces la gente se lleva todo lo que puede y eso genera una reacción en cadena inapropiada, ya que se trasmite ansiedad a otras personas que piensan que no van a poder comprar sus cosas y se produce un efecto dominó.

¿Qué hay que hacer?

Hay que afrontar la epidemia con otras estrategias, como recurrir a fuentes de información veraces en las que pueda confiar, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). En segundo lugar, intente no estar en contacto con personas que solo transmiten ansiedad. Por último, planifique con tiempo sus compras.

Es posible que haya gente que se tenga que aislar un par de semanas si corren el riesgo de contraer el COVID-19. El sentido común dicta que solo hacen falta dos o tres semanas de suministros en casa. Eso equivale a un paquete grande (o dos) de papel higiénico, unas cuantas latas y quizás un paquete de pasta y otro de arroz. Si se acaba, puede pedir suministros por internet o comida a domicilio.

En cuanto a las personas con problemas de salud previos, que quizás tengan que quedarse en casa más tiempo, habría que asegurarse de que hay familiares, amigos y vecinos, preparados para llevarles suministros si los necesita. Se deberían de establecer turnos para garantizar que esas personas tengan suministros todas las semanas.

Finalmente debemos recordar que la compra compulsiva y por pánico genera que nuestra economía se estreche y terminemos teniendo problemas a corto y mediano plazo en este sentido.

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