Cuando el fútbol es más que un simple deporte…

FIFA otorgará el próximo 23 de septiembre los premios The Best FIFA Football Awards 2019 y en el rubro de premio a la afición hay dos conmovedoras historias de amor canalizadas a través del deporte.

Dos conmovedoras historias de amor canalizadas a través del fútbol compiten por el premio a la afición de la FIFA. Quizás ambas deberían de ser premiadas por el enorme significado que tiene cada una de ellas.

La primera historia es la de Silvia Grecco y su hijo Nikollas que nació a los cinco meses de gestación, pesando apenas medio kilo y, debido a las complicaciones de su nacimiento prematuro, no se le formó la retina. A Nikollas, además de ser ciego, también se le diagnosticó un autismo leve.

Unos años más tarde, mientras buscaba formas de ayudar a Nikollas a hacer frente a la vida diaria, entró en juego el amor por el fútbol que ha sentido Silvia toda su vida, “Llevo viviendo el fútbol desde mi infancia”, afirmó en un reportaje. “Vivo el Palmeiras. El fútbol en mi vida y en la vida de mi hijo, es transformador”.

Silvia empezó a llevar a Nikollas a ver a su querido Palmeiras pero, tras algunos partidos, se dio cuenta de que el niño se quitaba los auriculares de su radio y escuchaba los cánticos y los gritos de los aficionados, sin saber realmente lo que estaba pasando a su alrededor. “Y entonces empecé a narrarle sutilmente todas las jugadas. Así, se hizo natural que yo le contase el partido”, explicó su madre.

“Describo también los detalles del ambiente, las características de cada jugador… Narrar los goles es, sin lugar a dudas, la parte más emocionante”, añadió.

Nikollas es capaz de apreciar el fútbol gracias a la dedicación y al amor de su madre. “En el estadio se siente completamente libre: se transforma, se siente a gusto, se pone de pie, anima y salta. Nikollas se convierte en otro niño. Yo soy los ojos de Nikollas. Realmente intento transmitirle lo que estoy sintiendo, con la emoción de una madre hincha y narradora”.

Justo Sánchez cambió de equipo por honrar a su hijo

La historia del uruguayo Justo Sánchez es tan emocionante como la de Silvia Grecco. Justo era fanático de Cerro y se hizo partidario de Rampla (su clásico y acérrimo rival) por el deceso de su hijo.

En marzo de 2016, Nicolás Sánchez (hijo de Justo) perdió la vida en un accidente de tránsito volviendo de un partido de su amado Rampla. El ómnibus que traía a los hinchas de vuelta a la capital uruguaya paró en una estación de servicio para hacer compras. Nicolás quiso cruzar la ruta pero fue atropellado por un vehículo que circulaba a altísima velocidad.

Desde entonces, Rampla Juniors perdió a un hincha pero incorporó a otro, curiosamente de la vereda opuesta. Justo Sánchez, padre de Nicolás, fue de Cerro toda su vida pero hoy alienta a los rojiverdes como uno más y siempre porta una bandera que dice: “Nico siempre presente”.

“Tengo 73 años y durante 70 fui hincha de Cerro. Desde que faltó mi hijo me hice socio e hincha de Rampla (clásico rival). Y me siento tan picapiedra (así le dicen a Rampla) como el mejor”, contó Sánchez.

“Cuando se jugaban los clásicos y perdía Rampla, venía y lloraba como loco, pero yo no le decía nada”, recordó. “Mientras yo viva voy a seguir yendo a ver a Rampla. Esa bandera va a seguir estando en todas las canchas”, dijo finalmente Sánchez.

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