El valor de los refranes

Les ofrezco estas palabras de solidaridad durante esta temporada de cambios significativos a nuestra vida cotidiana. Estamos viviendo algo fuera de serie y la rutina que era normal para nosotros ha cambiado. Muchos ya han escuchado las noticias, han recibido informes de la Casa Blanca, del gobernador de Illinois, de sus alcaldes, de la Arquidiócesis de Chicago, Joliet o de Rockford, de los directores de las escuelas de sus hijos e hijas, han leído informes en Facebook, y hasta quizás se han reído con algún meme en el internet. No les puedo ofrecer información nueva porque los medios de comunicación nos han inundado con consejos, avisos y precauciones. Lo que si les puedo ofrecer es la mano en solidaridad. En estos pocos minutos, sólo les puedo recordar que estamos unidos y comprometidos al bienestar de nuestra comunidad.

También les puedo recordar que una cualidad muy valiosa en nuestra comunidad latina es la experiencia de adaptarse a situaciones y ambientes nuevos. Recordando a mis papás inmigrantes, la mejor lección que nos dieron fue demostrar que si se puede empezar de nuevo y adaptarse a lo desconocido. En el caso de mis papás, venirse a Chicago hace más de 50 años representaba venirse a una ciudad con los bolsillos vacíos, adaptarse a un lugar donde no se hablaba mucho español, aprender como arroparse para unas temperaturas completamente desconocidas y vivir sin la ayuda de la familia.

Otra lección que aprendí es sobre el uso de los modismos o refranes en español para expresarnos. Para mí, los refranes representan pedacitos de oro en nuestro lenguaje español. Nos permiten expresarnos de una manera muy auténtica y natural. Aquí hay algunos para esta temporada con el significado tomado del sitio de internet, Centro Virtual Cervantes (cvc.cervantes.es):

#1. No hay mal que por bien no venga. Este refrán transmite una visión optimista de la realidad, pues indica que de una contrariedad se puede extraer algo bueno, que una contrariedad puede tener resultados favorables. #2. A mal tiempo, buena cara. Se puede emplear en sentido literal (el tiempo atmosférico) y metafórico. Referido al físico humano, aconseja no hacer notar los gestos que pueden reflejar nuestra decepción ante cualquier suceso. Referido al comportamiento, recomienda mantener el temple y no desanimarse cuando se presentan contrariedades y momentos difíciles, pues, pese a no poder cambiar la situación, se puede cambiar la actitud. #3. Caridad y amor, sin tambor. La idea clave es discreción y el significado es hacer el bien sin difundirlo, por vanagloria. #4. Pa’trás ni para coger impulso. Con los retos en la vida, buscamos la manera de seguir caminando hacia adelante sin mirar para atrás. #5. Todo lo puede el amor. Este refrán alude a la fuerza del amor.

¿Cuales refranes recuerdan Uds.? Seguramente muchísimos, especialmente para describir lo que sienten y lo que observan en momentos estresantes. Con fe y optimismo, sigan expresándose con honestidad y amor. Los que somos padres de familia, sabemos que nuestro ejemplo sirve como lección para nuestros hijos e hijas en como navegar la vida con sus altas y bajas. Sus palabras y hechos son los pedacitos de oro que guardarán sus hijos. Adelante porque a camino largo, paso corto. ¡Sí se puede!

Les ofrezco estas palabras de solidaridad durante esta temporada de cambios significativos a nuestra vida cotidiana. Estamos viviendo algo fuera de serie y la rutina que era normal para nosotros ha cambiado. Muchos ya han escuchado las noticias, han recibido informes de la Casa Blanca, del gobernador de Illinois, de sus alcaldes, de la Arquidiócesis de Chicago, Joliet o de Rockford, de los directores de las escuelas de sus hijos e hijas, han leído informes en Facebook, y hasta quizás se han reído con algún meme en el internet. No les puedo ofrecer información nueva porque los medios de comunicación nos han inundado con consejos, avisos y precauciones. Lo que si les puedo ofrecer es la mano en solidaridad. En estos pocos minutos, sólo les puedo recordar que estamos unidos y comprometidos al bienestar de nuestra comunidad.

También les puedo recordar que una cualidad muy valiosa en nuestra comunidad latina es la experiencia de adaptarse a situaciones y ambientes nuevos. Recordando a mis papás inmigrantes, la mejor lección que nos dieron fue demostrar que si se puede empezar de nuevo y adaptarse a lo desconocido. En el caso de mis papás, venirse a Chicago hace más de 50 años representaba venirse a una ciudad con los bolsillos vacíos, adaptarse a un lugar donde no se hablaba mucho español, aprender como arroparse para unas temperaturas completamente desconocidas y vivir sin la ayuda de la familia.

Otra lección que aprendí es sobre el uso de los modismos o refranes en español para expresarnos. Para mí, los refranes representan pedacitos de oro en nuestro lenguaje español. Nos permiten expresarnos de una manera muy auténtica y natural. Aquí hay algunos para esta temporada con el significado tomado del sitio de internet, Centro Virtual Cervantes (cvc.cervantes.es):

#1. No hay mal que por bien no venga. Este refrán transmite una visión optimista de la realidad, pues indica que de una contrariedad se puede extraer algo bueno, que una contrariedad puede tener resultados favorables. #2. A mal tiempo, buena cara. Se puede emplear en sentido literal (el tiempo atmosférico) y metafórico. Referido al físico humano, aconseja no hacer notar los gestos que pueden reflejar nuestra decepción ante cualquier suceso. Referido al comportamiento, recomienda mantener el temple y no desanimarse cuando se presentan contrariedades y momentos difíciles, pues, pese a no poder cambiar la situación, se puede cambiar la actitud. #3. Caridad y amor, sin tambor. La idea clave es discreción y el significado es hacer el bien sin difundirlo, por vanagloria. #4. Pa’trás ni para coger impulso. Con los retos en la vida, buscamos la manera de seguir caminando hacia adelante sin mirar para atrás. #5. Todo lo puede el amor. Este refrán alude a la fuerza del amor.

¿Cuales refranes recuerdan Uds.? Seguramente muchísimos, especialmente para describir lo que sienten y lo que observan en momentos estresantes. Con fe y optimismo, sigan expresándose con honestidad y amor. Los que somos padres de familia, sabemos que nuestro ejemplo sirve como lección para nuestros hijos e hijas en como navegar la vida con sus altas y bajas. Sus palabras y hechos son los pedacitos de oro que guardarán sus hijos. Adelante porque a camino largo, paso corto. ¡Sí se puede!

Comments are closed.