Ex futbolistas entrenan a jugadores sin techo en la Copa Mundial de Fútbol Calle

Futbolistas profesionales ya retirados están ejerciendo como entrenadores de equipos en la Copa Mundial de Fútbol Calle que se celebra en la Ciudad de México, donde 500 futbolistas de 47 países participan del torneo.

Todos los participantes han superado dificultades graves, incluida la falta de vivienda o la adicción y han buscado y encontrado ayuda de organizaciones locales asociadas con la fundación de la Copa Mundial de Fútbol Calle. FIFPro es uno de los colaboradores oficiales del torneo.

Los ex-futbolistas Thomas Morgan y Gilbert Prilasnig, están ejerciendo como entrenadores y ya han visitado en otras ocasiones el torneo.

“Para mí, el torneo es un éxito si todo el mundo obtiene el máximo de esta experiencia,” ha afirmado Prilasnig, ganador de dos títulos de liga con el Sturm Graz. “Todos los jugadores han tenido un pasado muy conflictivo, pero han dado los pasos necesarios en su desarrollo para ser invitados a la Copa Mundial de Fútbol Calle. Siempre les digo a mis jugadores que celebren lo que han conseguido: disfrutar de los partidos, hacer amigos y darlo todo en el campo.”

Morgan tiene experiencia en tratar con personas en situación problemática. Durante varios años estuvo organizando una liga de fútbol para presidiarios. “Era un escenario difícil, pero pude desarrollar una buena relación con los prisioneros”, afirmó el antiguo internacional juvenil. “Ayudó el hecho de que supieran que era un antiguo futbolista, que había ganado cuatro títulos de liga con St Patrick’s y Shelbourne y que era capitán del equipo que ganó la medalla de bronce en la Copa Mundial Sub-20 en el año 1997.”

Cuando los jugadores salían de prisión, Morgan les encaminaba a las ligas de Fútbol Calle irlandesas, donde podían recibir apoyo y seguir jugando. Finalmente, él también participó con dichas ligas, entrenando equipos en la Copa Mundial de Fútbol Calle. “Quiero devolver algo a las personas que han sido menos afortunadas; darles alguna oportunidad. Y, por supuesto, me gusta el fútbol. Siempre jugué en las calles del Dublín profundo”, dijo.

Prilasnig se involucró en esta iniciativa cuando Harald Schmied, cofundador de la Copa Mundial de Fútbol Calle, le solicitó entrenar al equipo australiano en el año 2004. “Aún estaba jugando y él quería un entrenador con alguna experiencia ‘profesional’. Siempre he tenido una actitud abierta y me interesó el reto”.

Catorce años después, Prilasnig continúa participando. “Para mí, es especial formar parte de la Copa Mundial de Fútbol Calle. Puse en práctica por primera vez mis capacidades como entrenador en el torneo y aprendí a tratar con personalidades extremas. Realmente agradezco la idea tras este ambicioso evento, de aprovechar el fútbol para que la gente encuentre techo. Quiero continuar el trabajo que Harald Schmied comenzó en 2003 en Graz, mi ciudad”, explicó.

Para los jugadores, no todo finaliza con la Copa Mundial de Fútbol Calle. “Lo más importante es que permanezcamos en contacto,” afirmó Morgan. “Regresarán a sus ligas callejeras y les haremos participar en algunos eventos. Al año siguiente, les reclutaremos para que informen a los nuevos jugadores acerca de su experiencia”, concluyó.

La Copa Mundial de Fútbol Calle es un programa benéfico que apoya el fútbol de base y el desarrollo social a través de una red de 70 partícipes a nivel nacional. Celebra su trabajo organizando un torneo anual de fútbol que reúne a equipos de personas sin hogar procedentes de países de todo el mundo.

 

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