Huracán Michael, el tercero más poderoso en afectar territorio continental, deja devastación en varios estados

El Huracán Michael alcanzó rachas de hasta 150 mph y es el tercero más poderoso en afectar territorio continental de Estados Unidos.

Cuando el huracán Michael tocó tierra como tormenta de Categoría 4 en el área de Florida Panhandle y Big Bend, decenas de edificios a lo largo de la costa fueron destrozados, las inundaciones provocadas por la marejada borraron playas en cuestión de horas e incluso una base de la fuerza aérea resultó con grandes daños. Al menos dos personas murieron por este huracán que se degradó posteriormente a tormenta tropical.

Las olas del huracán Michael anegaron calles y puertos y sus fuertes vientos arrancaron árboles y tejados. El huracán más potente registrado en la franja del noroeste de Florida, una zona conocida como Panhandle, dejó gran destrucción para luego cruzar Georgia hacia las Carolinas, que siguen recuperándose de las inundaciones provocadas por el huracán Florence.

Desde Panamá City hasta México Beach, donde la tormenta tocó tierra y en Apalachicola, las casas fueron inundadas o arrasadas, los techos fueron arrancados, los barcos se hundieron y los árboles se derrumbaron con los fuertes vientos.

La Base de la Fuerza Aérea de Tyndall, que se encuentra en la bahía de Panamá City, publicó en su página de Facebook que la base había sufrido grandes daños. Una ráfaga de viento de 129 mph se midió en el lugar. No se reportaron heridos ya que se ordenó al personal evacuar el lunes. La publicación de Facebook dijo que los evacuados deberían planear estar lejos por un tiempo prolongado.

Michael, con vientos de 249 km/h cuando tocó tierra, es la tormenta más fuerte que ha llegado a la parte continental de Estados Unidos en décadas. El último fue el huracán Andrew en 1992. La presión de Michael (919 milibares) aunque fue menor a la del huracán Andrew, hace que tenga la tercera presión más baja que se haya medido en un huracán en Estados Unidos.

La velocidad del huracán Michael aumentó 72,4 km/h más en las 24 horas previas a su llegada a tierra y es ahora el primer huracán de categoría 3 en llegar al estado de Georgia desde 1898, cuando ocurrió un ciclón sin nombre. En Georgia, además, durante la madrugada del jueves, cerca de 350,000 hogares y negocios estaban sin electricidad. En Alabama, a su vez, más de 60,000 hogares y negocios quedaron sin electricidad el jueves.

La Cruz Roja Americana se prepara para ayudar a miles de damnificados

La Cruz Roja Americana está movilizando voluntarios capacitados, suministros para refugios y otros equipamientos para brindar refugio a decenas de miles de personas hasta que puedan volver a su hogar o encuentren otros lugares para quedarse. La Cruz Roja Americana también busca asociarse con organizaciones que puedan apoyar la colocación temporaria de mascotas domésticas.

La Cruz Roja Americana depende de donaciones de dinero para poder brindar asistencia inmediata en caso de desastre. Ayude a las personas afectadas por tormentas y un sinnúmero de otras crisis visitando redcross.org, llamando al 1- 800-RED CROSS o enviando por texto la palabra REDCROSS al 90999 para hacer una donación de $10. Las donaciones le permiten a La Cruz Roja Americana prepararse para desastres, responder y ayudar a las personas a recuperarse.

Mientras tanto, más de 2,700 trabajadores de asistencia altamente capacitados de la Cruz Roja Americana se encuentran aún en North Carolina y South Carolina, brindando alimento, refugio y otros servicios a las personas que sufrieron el impacto del Huracán Florence. El lunes pasado, a la noche, más de 560 personas se encontraban todavía en los 12 refugios, principalmente en North Carolina. A la fecha, la Cruz Roja Americana y sus colaboradores han servido más de 1.53 millones de comidas y refrigerios y distribuido más de 300,700 artículos de asistencia en todas las áreas afectadas.

Desde el Centro Nacional de Huracanes ya habían advertido que el paso de Michael iba a ser catastrófico. “Desafortunadamente, esta es una situación histórica, increíblemente peligrosa y de riesgo de vida”, había dicho Ken Graham, su director.

Se estima que unas 375,000 personas de más de 20 condados recibieron órdenes de evacuación, obligatoria o voluntaria. El gobernador de Florida, Rick Scott (quien había afirmado que el huracán sería “la tormenta más destructiva en azotar esta parte de Florida en un siglo”), anunció que había activado a 3,500 guardias nacionales. En los estados de Georgia y Alabama se emitieron declaraciones de emergencia. La temporada de huracanes del Atlántico termina el próximo 30 de noviembre.

 

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