Insólitas

Fotografía a sus hijos caminando por un sendero sin percatarse del peligro letal que los amenazaba

Una mujer de la localidad de Eskdale, estado de Victoria, Australia, fotografió a sus hijos pequeños mientras iban caminando por un sendero de su propiedad, sin sospechar que a escasos centímetros había una serpiente venenosa cruzando el camino.

La mujer pensó que había obtenido una foto perfecta de sus hijos, pero cuando la miró después con detalle se percató de la presencia de la serpiente marrón oriental camuflada en la hierba, casi a los pies de los niños.

Se trata de la segunda especie de serpiente más venenosa del planeta, solo por detrás del taipán del interior, también oriunda de Australia y es responsable de aproximadamente seis de cada diez muertes por mordedura de víboras en el país.

El veneno de esta especie afecta el sistema circulatorio, causando fallo cardiorespiratorio, coagulopatía y hemorragia aguda. Su efecto tóxico es tan potente que apenas 2 miligramos son suficientes para matar a un humano adulto e incluso las mordeduras de ejemplares jóvenes pueden resultar fatales.

Sin embargo, el experto Barry Goldsmith, que publicó la fotografía en una comunidad de Facebook que él administra, destacó que la serpiente observó en todo momento a los niños sin atacarlos, lo que atestigua que estos animales no son agresivos y solo deben ser tratados con respeto.

 

 

 

 

 

 

 

Una broma que hizo reír a todos en su funeral

Shay Bradley falleció después de una larga enfermedad. Entre sus últimas voluntades, hizo un pedido que llevó a sus familiares y amigos del llanto a la risa en pleno cementario.

Mientras los asistentes observaban el ataúd ya en la tierra, la voz de Bradley comenzó a sonar en el cementerio: “¿Dónde diablos estoy? Déjame salir, déjame salir. Está oscureciendo aquí”. Se trataba en realidad de un mensaje pregrabado reproducido a través de un parlante. El audio se extendió e incluso la grabación también simulaba que el difunto estaba dándole golpes al ataúd.

El video fue compartido en Facebook por Andrea, una de las hijas de Bradley y cómplice de su última broma, bajo el hashtag #Shayslastlaugh.

El audio se grabó hace más de un año y solo los familiares más cercanos sabían lo que sucedería durante el entierro, según explicó Anne, la esposa de Shay.

Andrea también utilizó las redes para compartir imágenes de su padre y compartir algunas cosas más sobre él: “Aquí hay una foto de la leyenda misma. Mi papá, Shay Bradley. Era su último deseo que reprodujéramos esto en su funeral. Qué hombre… Hacernos reír a todos cuando estábamos tan tristes… Qué hombre… Te querré por siempre”, tuiteó.

“Mi familia y yo estamos abrumados con la increíble respuesta y los comentarios que hemos recibido con respecto al funeral de mi padre, ¡él realmente es una leyenda y fue un hombre increíble! Se alegraría de saber cuántas sonrisas y risas le ha dado a cada uno. Gracias a todos”, concluyó Andrea en su cuenta de Facebook.

 

 

 

 

 

Una familia vivió 9 años oculta en un sótano esperando el “fin del mundo”

Una familia, compuesta por un padre de 58 años y seis hijos, vivió en el sótano de una granja en Ruinerwold, provincia de Drenthe, al norte de Holanda, esperando el fin del mundo durante los últimos nueve años, según confirmó la Policía holandesa.

En un mensaje de Twitter, la Policía explicó que “una persona”, el hijo mayor de la familia, que tiene 25 años, “denunció que estaba preocupado por las condiciones en las que vivía una familia en una casa” de la aldea de Ruinerwold porque “estaban ocultos en un espacio cerrado”.

“Nos encontramos con seis adultos, les estamos dando apoyo y atención. El propietario del lugar no quiso cooperar con nuestra investigación, por lo que fue arrestado. Se trata de un hombre de 58 años”, añadió la Policía.

El hijo mayor escapó de la granja y se acercó a una cafetería a varios kilómetros del pequeño pueblo donde había residido en los últimos nueve años y allí pidió ayuda al propietario, a quién aseguró que su familia vivía “en muy malas condiciones” y que quería alertar a las autoridades de la situación. Dijo que se había escapado y que necesitaba ayuda.

“Tenía el pelo muy largo, la barba sucia, la ropa muy vieja. Estaba muy confundido. Así que decidí llamar a la Policía para que viniera a investigar lo que ocurría”, aseguró Chris Westerbeek, el dueño de la cafetería.

Cuando registraron el lugar, los agentes se encontraron con una escalera oculta detrás de un armario en el salón, que conectaba con un sótano bajo la casa donde se encontraban cinco adolescentes y el padre, que había sufrido un infarto cerebral hace unos años y estaba postrado en la cama.

Los hijos tienen todos más de 16 años, pero la familia no tuvo ningún contacto con el exterior durante nueve años. Algunos no sabían que existían más personas viviendo en este planeta y contaron que habían estado subsistiendo gracias a los alimentos que obtenían de un huerto y una cabra.

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