Los villanos se han convertido en héroes…

Si el mundo estará de cabeza y se vivirá a contrapelo que el séptimo arte y la sociedad humana han convertido a los villanos en héroes y a los héroes… en villanos. Cómo podemos concebir una mejor y más justa sociedad si el modelo a seguir es el que delinque, el que quebranta la ley, el que trafica y el que tiene la maldad alojada en lo más recóndito del corazón.

El que utiliza, el que abusa, el que aprovecha debilidades, el que se excede, es el que goza hoy de la ‘simpatía popular’ y es el prototipo de persona que buena parte de la humanidad anhela ser, mientras que los que se esfuerzan por ser solidarios, espirituales, magnánimos, honrados y fieles han caído a la categoría de villanos o, peor aún, de tontos que pueden ser utilizados a voluntad por los primeros nombrados…

Es que el ideal de la humanidad, en esta ‘sociedad’ tan errónea que hemos ido construyendo, se resume a tener dinero, poder y posición social para que los demás les tengan miedo (no respeto, miedo), idolatría y envidia (aunque parezca mentira la gente se ufana y se pone contenta cuando le tienen envidia) y recibir como recompensa adulación, zalamería y servilismo.

El deseo de poder y dinero ha llegado a ser tal que ha hecho que a las personas no les importe la forma de conseguirlos, simplemente quieren que les pertenezcan, sin preocuparse el modo ni la forma en que se adquieren. Y si eso ya de por sí es grave, más infame e increíble es que buena parte de la sociedad sienta la necesidad de hacer un culto a ese poder adquirido sin escrúpulos y hasta de celebrarlo a los cuatro vientos…

De esa forma, lastimosamente van quedando sepultados los valores humanos, ya que la gente idolatra simplemente el poder, no la forma de administrarlo, reverencia al que se aleja de las normas y las leyes para usufructo propio y no al que respeta al bien ajeno, venera al que sin escrúpulos somete a otros para lograr su propio fin y no al que vive con ecuanimidad y festeja hasta obscenamente a quienes buscan el dinero y el poder fácil y no a aquel que trabaja honestamente para conseguirlo.

¿Qué podemos esperar de esta sociedad entonces? ¿Vale la pena hablar y hablar de lo importante que son los valores humanos? ¿Realmente importan estos valores hoy? ¿Hay ganas de cultivarlos y vivirlos? ¿Hay quien reflexiona sobre ellos?

Lastimosamente se podrá cubrir con palabras bonitas la situación pero los hechos, esos que no mienten y muestran la verdad en crudo, nos marcan claramente que últimamente la mayoría de los seres humanos buscan su satisfacción personal a como dé lugar, dejando por el camino el pudor, el decoro y la dignidad para poder conseguirlo y muchos más aplauden y festejan impúdicamente la forma de actuar de los primeros, como queriéndose meter en la piel de ellos…

Así, francamente, me parece cada día más lejana la posibilidad de llegar a avanzar como especie… Bueno, será por eso que los villanos están de moda y los héroes en el olvido…

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