Reconocimiento a un legado de sacrificio y una labor extraordinaria

Regresemos por un instante al lunes pasado, 11 de noviembre, cuando muchas escuelas, oficinas de gobierno, bancos y otros negocios tomaron el día de descanso en reconocimiento del día del veterano (Veterans Day). En 1973, el gobierno de Estados Unidos se deshizo del programa de servicio obligatorio en las fuerzas armadas estadounidenses. Desde entonces, se lanzaron programas invitando a hombres y mujeres a apuntarse como voluntarios en las fuerzas armadas de Estados Unidos. El 24 de abril de 2018, el “Council of Foreign Relations” publicó que habían 1.29 millones de hombres y mujeres en el 2017 participando en el US Army (36.6%), US Navy (24.8), US Marine Corps (24.3%) y US Air Force (14.2%). Diecisiete por ciento del total (1.29 millones) de miembros en las fuerzas armadas son de origen latino. Esto se iguala casi al porcentaje de latinos viviendo en Estados Unidos.

En honor al legado de miles y miles de hombres y mujeres de origen latino que son veteranos o participan en las fuerzas armadas de Estados Unidos, les dedico estas palabras en reconocimiento de su sacrificio. ¿Por qué? A veces tenemos que ser nosotros mismos los que debemos levantarnos y aplaudir a nuestra gente latina por su labor extraordinaria.

También aprovecho esta oportunidad para ayudarnos a comprender que una voz fuerte que abrió camino y abogó para el mejor tratamiento de la comunidad latina en Estados Unidos viene de la comunidad de veteranos latinos. Por ejemplo, el American G.I. Forum se formó en 1948 y es reconocida por el gobierno estadounidense como una organización significativa.

El Dr. Héctor García, médico, fundó esta organización después de regresar de la segunda guerra mundial y recibir un tratamiento injusto. Nacido en México, el Dr. García se crió en Texas y fue testigo del mal tratamiento y falta de igualdad en su comunidad mexicana. Poco a poco, aprendió que su esfuerzo en la guerra y su entrenamiento en el ejército lo prepararon para ser una fuerza de cambio en su comunidad. No toleraba el maltrato a sus vecinos hispanos y se convirtió en un campeón para la comunidad. En 1984, el Presidente Ronald Reagan le presentó un gran honor en Washington, DC, la medalla presidencial de libertad (Presidential Medal of Freedom).

Otro ejemplo de servicio extraordinario en las fuerzas armadas es el grupo de puertorriqueños que se conocen como los Borinqueneers y forman el 65th Infantry Regiment de EEUA y defendió este país en la primera guerra mundial, la segunda guerra mundial y la guerra de Corea. Este regimiento de soldados fue honrado con reconocimientos incluyendo una medalla de honor, 9 cruces de servicio distinguido, 250 estrellas plateadas, mas de 600 estrellas de bronce y más de 2,700 Purple Hearts. Que orgullo compartir con Uds. información que coloca a nuestra comunidad bien arriba y reconoce nuestras contribuciones para mantener el bienestar de EEUA.

Compartir esta información con Uds. es recordarles que tenemos muchos campeones en nuestra comunidad y ejemplos de liderazgo, incluyendo los miles de hispanos e hispanas que fueron veteranos de las fuerzas armadas en EEUA o que forman parte hoy día.

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