Se adelanta la hora por horario de verano

Este domingo 8 de marzo se adelantará una hora el reloj, por cambiar al horario de verano.

El domingo 8 de marzo, a las 2 de la mañana, se adelantará una hora el reloj, por cambiar al horario de verano. Existen dos tipos de horarios diferentes: el horario de verano y el horario de invierno (u horario estándar). El cambio de hora, también conocido como horario de verano, es una medida utilizada que ajusta la hora oficial local hacia adelante, por lo general por una hora, durante los meses de verano para aprovechar la luz natural y ahorrar energía. En Estados Unidos el horario de verano comienza el segundo domingo de marzo y termina el primer domingo de noviembre.

El cambio de hora que algunos países aplican una vez por año para mejorar el aprovechamiento de la luz solar y el consiguiente ahorro de energía hace que, del horario estándar (o de invierno) se pase al horario de verano. La primera vez que se aplicó este cambio de hora fue durante la I Guerra Mundial.

El cambio de horario permite adaptar las actividades humanas al ciclo de luz solar, de forma que se dependa en menor medida de la electricidad. Normalmente los relojes se adelantan una hora a principios de la primavera y se regresan de nuevo en otoño.

Muchas culturas en la antigüedad alargaban las horas diurnas en verano. El horario de verano moderno fue propuesto por primera vez por Benjamin Franklin y posteriormente, en 1907, por William Willett.

Se empleó ampliamente por primera vez en 1916, durante la Primera Guerra Mundial, para ahorrar carbón. A pesar de las controversias, muchos países lo vienen empleando desde entonces. Los detalles difieren dependiendo del país y son modificadas a veces.

Algunas civilizaciones antiguas, como la egipcia, la romana y la mesopotámica, ajustaban los horarios al sol dividiendo el tiempo de luz en doce horas de igual duración, por lo que las horas de luz eran más largas durante el verano. Por ejemplo, las clepsidras romanas tenían diferentes escalas para los distintos meses del año: en la latitud de Roma, la tercera hora tras el amanecer, ‘la hora tertia’, empezaba (usando el horario moderno) a las 09:02 y duraba 44 minutos en el solsticio de invierno, pero en el de verano empezaba a las 06:58 y duraba 75 minutos.

Si bien Hiparco de Nicea inventó, en el siglo II a. C., el sistema de 24 horas de igual duración, más útil para realizar cálculos, no fue sino hasta que en el siglo XIV se inventó el reloj mecánico cuando pudo adoptarse un sistema de horas fijas.

Como la antigua Roma, la Europa del siglo XVIII no disponía de horarios precisos. Sin embargo, esto cambió pronto, pues el ferrocarril y las redes de comunicación hicieron necesaria la estandarización del tiempo.

Porque el cambio se hace de noche: en primavera (horario de verano), se adelanta una hora a las 02:00 am y el día tiene 23 horas, mientras que en otoño (horario de invierno o estándar) se atrasa una hora y se pasa de las 03:00 am a la 02:00 am, repitiendo esa hora, así que ese día tiene 25 horas. Un reloj digital no muestra las 02:00 en el cambio de primavera, sino que pasa de 01:59:59 a las 03:00:00. Los cambios de hora se programan normalmente en una noche de fin de semana, para atenuar los desajustes de horario.

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