Se espera un fuerte descenso en las remesas en 2020 por la pandemia de COVID-19 en los principales países emisores

Las remesas que los migrantes envían a sus países llevan 10 años registrando aumentos, pero este año se calcula que la caída podría llegar a ser de, al menos, un 20%. La crisis de los mercados laborales incidirá en el flujo de estos ingresos, que son claves para los países en desarrollo.

Según el Centro de Investigaciones Pew, con muchas naciones bajo órdenes de quedarse en casa y restricciones laborales debido a la crisis de COVID-19, se proyecta que las remesas caigan en un récord de, al menos, un 20% este año. Esta disminución, de un máximo de 714 mil millones de dólares en 2019 a un estimado de 572 mil millones en 2020, se produce cuando las naciones más grandes del mundo que envían remesas han experimentado bloqueos especialmente estrictos, según el análisis del Centro de Investigación Pew de datos del Banco Mundial, la Universidad de Oxford y Google.

Los 10 países que enviaron el 61% de las remesas del mundo en 2018 han pasado un promedio de 10 días o más bajo los programas de bloqueos relacionados con el coronavirus y experimentaron mayores descensos en la movilidad física de los lugares de trabajo que otros países, muestra el análisis. Esto puede tener un efecto gigantesco en las naciones que dependen en gran medida de las remesas que los inmigrantes envían desde estos lugares.

Se prevé que la disminución de las remesas afectará a todas las regiones del mundo, ya que muchos de los 272 millones de migrantes pierden sus empleos y dejan de enviar dinero a sus hogares. Las remesas a los países de Europa y Asia Central que el Banco Mundial define como ingresos bajos y medios se prevé que disminuyan en un 28%, mientras que se espera una disminución ligeramente menor para las naciones de ingresos bajos y medianos en el África subsahariana (23%), Asia meridional (22%), América Latina y el Caribe (19%) y Medio Oriente y África del Norte (20%), según el Banco Mundial. Estas proyecciones se basan en información sobre los salarios vigentes y el número de migrantes en cada país.

El Banco Mundial pronosticó que la caída de las remesas en 2020, producto de “la crisis económica inducida por la pandemia de Covid-19 y el confinamiento será la más abrupta de la historia reciente”.

Para América Latina y el Caribe esto implicaría el fin de una racha de 10 años consecutivos de aumentos en la recepción de estas transferencias. De acuerdo con el informe del Banco Mundial del año 2019, Latinoamérica fue la región en donde más creció la recepción de remesas, un 7,4% y los ingresos por este concepto alcanzaron los 96,000 millones de dólares.

No es inusual que las remesas mundiales de los migrantes disminuyan y fluyan con las circunstancias económicas en los países de origen. En 2009, al comienzo de la Gran Recesión, las remesas mundiales disminuyeron un 5% a medida que las economías se redujeron. Y en 2016, las remesas cayeron un 1%, impulsadas por un crecimiento débil en muchos países y la caída de los precios del petróleo. Las remesas también pueden aumentar durante los tiempos difíciles en los países de origen de los migrantes.

Para determinar la gravedad del bloqueo por el COVID-19 de un país, el Centro de Investigación Pew examinó dos medidas de actividad de la fuerza laboral en las naciones que envían remesas: la cantidad de días que cada país ha pasado bajo órdenes de quedarse en casa o de cerrar lugares de trabajo en 2020, según investigadores de la Universidad de Oxford y la disminución promedio de la movilidad física cerca de los lugares de trabajo durante la pandemia, según datos de Google que se basan en los patrones de movimiento de los teléfonos inteligentes. Juntos, estos indicadores muestran un retrato de la disminución de la actividad económica en todo el mundo, especialmente en los 10 países más grandes que envían remesas.

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